jueves, 23 de junio de 2016

Habría Que Inventarlo



HABRÍA QUE INVENTARLO


Si en Almería no existiese Fernando Barrionuevo habría que inventarlo. Habría que hacerlo, porque el arte contemporáneo estaría huérfano sin su apuesta y trabajo desde hace más de treinta años.

Como artista y comisario independiente al frente de MECA Mediterráneo Centro Artístico ha organizado proyectos expositivos internacionales en multitud de países como Francia, Italia, Alemania, Estados Unidos o Japón, promocionando siempre el nombre de Almería, su centro de operaciones.

Si ya de por sí la cultura está más que infravalorada en nuestra sociedad, el desconocimiento y la falta de respeto hacia la creación contemporánea logran cotas importantes.

Por ello, es de agradecer el empeño de Fernando para que el arte contemporáneo sea una constante en el paupérrimo entramado cultural de la ciudad, a pesar de no contar prácticamente con ningún apoyo.

Como Don Toribio Carambola, ese gitano que quería ir a la luna en tranvía que cantaba Peret, Fernando Barrionuevo organizó para Almería una de las más importantes bienales de arte del país.

Con una vitalidad y optimismo auténticamente envidiables Fernando no ha sucumbido jamás al desánimo y, como una especie de infatigable Mick Jagger danzando sobre los escenarios, continúa trabajando y proyectando por y para la ciudad y el arte contemporáneo.

El artista almeriense ha visto premiada su labor con la Medalla de Oro otorgada por el Foro Europa 2001 por su trabajo como artista y comisario independiente, en reconocimiento a la excelencia y a su prestigiosa trayectoria.

Resulta curioso que dos de las apuestas más significativas de esta ciudad, en cuanto a manifestaciones artísticas modernas se refiere, estén en manos de auténticos kamikazes de la gestión cultural. Fernando Barrionuevo, a través de Meca, y Nerea Aguilar, con el proyecto Costa Contemporánea, unos rara avis con los que la ciudad se encuentra en deuda permanente.

En 1984, coincidiendo con la presentación, organizada por Fernado, de artistas almerienses en ARCO, la feria de arte contemporáneo por excelencia, Los Ilegales, grupo de rock, editaba, en vinilo de 12 pulgadas, Agotados de esperar el fin. Soy un hombre blanco alto y orgulloso cantaba Jorge Martínez en el tema Hombre Blanco. Sin agotarse de esperar pero sí orgulloso debe sentirse Barrionuevo al echar la vista atrás.

Y esperanzado al echarla hacia delante, pues los proyectos se amontonan en su libreta y este reconocimiento solo ha de ser el principio de los muchos que merece.
Enhorabuena y gracias por hacer de esta ciudad, y del mundo, un sitio más amable.



Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (23-6-16)

jueves, 16 de junio de 2016

La Noche en Blanco


LA NOCHE EN BLANCO

Creada como una iniciativa cultural en 2002 en París, La noche en blanco ha sido imitada con más o menos acierto desde entonces en diferentes capitales, europeas inicialmente. 

Acercar la creación artística de vanguardia a los ciudadanos es, al parecer, uno de los objetivos acordados por las ciudades participantes. Lo que en un principio se concibió para propiciar el intercambio de experiencias y programas que contribuyeran a la promoción e internacionalización de los artistas locales ha derivado, en la mayoría de las ocasiones, en un esperpéntico maremágnum de marcas comerciales y chiringuitos varios sin el menor sentido del ridículo. 

Batucadas, vehículos antiguos, moda, demostración de bachata o exhibición de aves rapaces son tan sólo algunas de las creaciones de rutilante vanguardia propuestas por el consistorio almeriense en un alarde de imaginación. 

Ya está bien de confundir cultura con festejos, de denominar acto cultural a hacer unas migas en la plaza del pueblo o a una muestra de encaje de bolillos.

Las apuestas y ayudas a la creación contemporánea suelen ser nulas o escasas en todo el territorio nacional, y mucho menores si hablamos de artes plásticas.

Por suerte, ahora, algunos se han dado cuenta de la rentabilidad del turismo cultural, aunque éste sea mucho más exigente y precise de una potente inversión en recursos histórico-artísticos para su desarrollo. Da sus frutos el envite de Málaga por las franquicias culturales: Picasso, Pompidou, Thyssen, etc. aunque éste no entrañe prácticamente riesgo alguno, pues no deja de ser una especie de McDonald’s cultural, con una buenísima carne, eso sí.

No nos engañemos, la cultura no ha estado bien vista en este país y los creadores siempre han estado bajo sospecha; que si los de la ceja, que si los de… Al elaborar una programación cultural a veces parece pesar más la filiación ideológica del artista que su currículum. 

Las referencias a la cultura en los programas electorales no dejan de ocupar un mínimo espacio al final del manual, mientras que son nulas en los debates electorales. Dejando al margen la necesidad imperiosa de rebajar el IVA cultural acercándolo al estándar europeo, es absolutamente necesario, como ocurre en Francia, un pacto de Estado por la cultura que la mantenga independiente de los vaivenes políticos.

Si Noches de blanco satén, Nights in White Satin, era la fórmula con la que Justin Hayward, del grupo The Moody Blues, hacía referencia a un amor no correspondido, no deja de sucedernos algo similar con La noche en blanco.


Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (16-6-16)


jueves, 9 de junio de 2016

El Contexto es el Contexto




EL CONTEXTO ES ELCONTEXTO


Es habitual toparse con titulares entrecomillados que nos hacen llevarnos las manos a la cabeza ante la bestialidad pronunciada por tal o cual persona más  o menos famosa. Sin embargo, al acceder al contenido completo y leer la noticia, nos encontramos con que no era para tanto, que tan sólo se trataba de una frase descontextualizada de un todo que poco o nada tenía que ver con el sentir real de la misma. Objetivo conseguido, hemos picado.

Bien distintos son los casos en los que la sandez es dicha sin que se pueda albergar dudas respecto a la misma y que, ante el revuelo o malestar causado, se opta por culpar al mensajero aludiendo a la trampa anterior, a que las palabras han sido sacadas de contexto.

Pero existen otras ocasiones en las que, tras el estupor inicial en el que uno piensa que eso no puede ser verdad y que la frase ha debido ser extraída forzosamente del contexto, caes en la cuenta de que no, que tamaño despropósito es lo que el individuo en cuestión realmente ha dicho.

En VanityFair el presentador Bertín Osborne manifestaba su dorado sueño de entrevistar a Hitler. Hasta ahí todo normal, dentro de lo permisible. Como personaje de relevancia histórica no está nada mal. Cada uno tiene sus gustos y otro habría tenido otras preferencias, pero bueno. El problema estriba más adelante con la negativa tajante del aristocrático cantante a un hipotético encuentro con Nicolás Maduro alegando no acceder a entrevistar ni a delincuentes y ni a sinvergüenzas. Sin comentarios.

Sonrojantes resultan también las declaraciones de Albert Rivera a OK Diario afirmando que las dictaduras no tienen libertad pero tienen cierta paz y orden. Conviene recordar que, en su momento, el político naranja se ausentó del parlamento catalán para evitar condenar el franquismo. Inconcebible resulta que en democracia se pueda ser representante del pueblo español sin haber hecho una condena pública del franquismo. 

Es absolutamente incomprensible que la fiscalía no haya abierto diligencias contra el arzobispo Antonio Cañizares por instar a sus fieles a la deso­bediencia de las leyes de igualdad de género.

Tragicómico resulta Rafael Hernando, el político de Guadalajara, que acusa al general Julio Rodríguez de faltar el respeto a los almerienses.

Patética es la imagen ofrecida por Pedro Sánchez intentando pescar en el centro del electorado usando la fórmula de puedo prometer y prometo popularizada por Adolfo Suárez.

El concepto es el concepto, interpretaba el genial Manuel Manquiña en Airbag. Parafraseándolo, el contexto es el contexto aunque, por desgracia, algunas veces nos gustaría que no lo fuera.


Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (9-6-16)

jueves, 2 de junio de 2016

¡Peligro! Cultura



¡PELIGRO! CULTURA

Se ha celebrado una nueva edición de la intermitente Feria del Libro de Almería, este año hay, el próximo no se sabe. Y cuando organizadores, libreros y visitantes aún no han terminado de descorchar el cava para congratularse por el éxito, en parte gracias a su nueva ubicación en la Plaza de la Catedral, oscuros nubarrones se divisan por el horizonte.

Vecinos y residentes del lugar, alarmados, han emprendido una recogida de firmas temiendo una avalancha de actos culturales en la zona. Sorprendentes son los términos utilizados en el comunicado, pues la posibilidad de que se desarrollen más actos culturales en la plaza les “provoca un estado de ansiedad y miedo”.

Entendible puede ser la inquietud ante las molestias derivadas de la celebración de estos actos, pero expresar miedo y ansiedad ante la cultura resulta del todo inconcebible.

“Cuando oigo hablar de cultura, echo mano a la pistola”. El padre de la cita es un tal Hanns Johst, autor de una obrita teatral escrita para celebrar el cumpleaños del Fürher, aunque por lo general se le atribuye a tres personas distintas a cual peor: Goebbels, ministro de Propaganda nazi; Göring, lugarteniente de Hitler; y el fundador de la legión Millán Astray. Hay que reconocer que suena coherente y probable en las tres ocasiones. La frase presume perfectamente el sentimiento de determinados sectores hacia la cultura.

El binomio educación-cultura siempre se ha considerado subversivo. El término cultura, en la cita, hace referencia a las manifestaciones artísticas e intelectuales de izquierdas en el contexto español y judío en el alemán.

Carlos Puebla, el cantautor de la revolución, en su tema Al son de la alfabetización, se hacía eco de las palabras del padre de la patria cubana José  Martí: “Ser cultos para ser libres”. Cita diametralmente opuesta a la expresada antes.

Paradójicamente estos vecinos no sufren ni entran en pánico ante los ruidosos cohetes y salvas en honor a santos y romerías varias, y mucho menos frente a las interminables procesiones de Semana Santa que, con sus tambores y cornetas, colapsan e impiden la movilidad.

Tampoco parecen necesitar diazepam ante las continuas molestias que les ocasionan las campanadas horarias de la Catedral y llamadas al culto, que, aunque los domingos sean para descansar, te despiertan. Medida absolutamente anacrónica que tenía su sentido cuando la gente carecía de reloj.

¿Se imaginan qué pasaría si una persona cogiese un megáfono y desde la azotea se dedicase a gritar la hora a voz en grito: La una, que es la una…, y cuarto, son  y cuarto…, la y media…? Seguro que terminaba detenido por la policía. ¿Se atreven a comprobarlo?


Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (2-5-16)


Pueblos del Mundo: ¡Extinguíos!

PUEBLOS DEL MUNDO: ¡EXTINGUÍOS! La creatividad es la capacidad de generar nuevas ideas o conceptos a base de asociar entre s...