jueves, 5 de noviembre de 2015

Ideas de Bombero



DEAS DE BOMBERO

Si inicialmente el término hacía referencia al ingenio que desarrollaban algunos integrantes de este cuerpo, cuando su cometido abarcaba más vicisitudes que la de apagar incendios, en la actualidad su significado resulta peyorativo al hacer referencia a ideas  absurdas o ridículas. Esta última acepción es la que se le podría aplicar al los responsables del Ministerio de Educación encargados de elaborar los nuevos títulos de Formación Profesional.

Polémica ha despertado la de Tauromaquia y Actividades  Auxiliares Ganaderas. Entre las enseñanzas a evaluar se encontraría enseñar a inseminar, a hacer verónicas o a matar con eficacia y pureza.  Al margen de parecer un mero brindis al sol a los partidarios de la llamada Fiesta Nacional, de cara  a las próximas elecciones, surgen algunos interrogantes: ¿la titulación se conseguiría matando un toro? ¿si te coge vas a septiembre? O más grave aún, si te mata, para la estadística ¿cuenta como abandono escolar?¿un Zalduendo sería material inventariable o fungible? Curioso resulta el carácter clasista de la ley, o te juegas la vida delante de unos pitones o haces de mamporrero; porque para ser ganadero  la única titulación necesaria es tener pasta.

Invisible, tras la polvareda levantada por el morlaco, se ha colado una titulación mucho más absurda y demencial: la de Actividades Domésticas y Limpieza de Edificios. Una FP básica con clases para aprender a hacer la lista de la compra o zurcir un calcetín. La orden insta a las administraciones educativas, a tener en cuenta la creciente complejidad de los electrodomésticos al desarrollar el currículo, y entre los criterios de evaluación figura que se haya seleccionado el programa de lavado y centrifugado adecuado a cada lote de ropa. ¿Significa esto que junto al contrato matrimonial se firmaría otro  laboral con horario, salario, alta en la seguridad social y vacaciones remuneradas? Evidentemente no, y las señoras, de profesión, Sus Labores, según figuraba en el antiguo D.N.I. seguirán sin tener derechos laborales. Todo apunta a que la infinita nostalgia que estos próceres de la patria sienten por el  régimen anterior les ha llevado de alguna forma a intentar recuperar el espíritu Sección Femenina de la Falange Española, cuyo cometido era el control absoluto de la formación de la mujer con el fin de hacer de las jóvenes buenas patriotas, buenas cristianas y buenas esposas.

En vez de cambiar de Plan de Educación cada vez que hay un nuevo gobierno, más valdría dejar la ideas de bomberos a un lado,  y realizar un pacto de estado por la educación.

Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (5-11-15)



jueves, 29 de octubre de 2015

No Seas Bruto


NO SEAS BRUTO

A punto de finalizar el Campeonato Mundial de Rugby, con aplastante dominio de las selecciones del hemisferio sur frente al del norte, se impone una pequeña  reflexión acerca de este deporte, casi desconocido en España, que es mucho más que unos mastodontes dándose de hostias sobre el césped.

Frente a la omnipresencia mediática y esa chulería casi canallesca de un espectáculo denominado fútbol, el rugby se nos muestra como un deporte centenario, orgulloso de sus peculiaridades y, que si se ha caracterizado por algo, ha sido por su transmisión de valores y su evolución constante, y cuya máxima es el respeto. Respeto hacia un rival al que, a pesar de la dureza del en el juego, nunca se intenta lastimar; respeto hacia tu compañero de equipo pues lo necesitas para avanzar; y respeto hacia al árbitro al que solo se dirige el capitán y tratándolo de usted.

Para los aficionados del fútbol puede resultar sorprendente, pero en el rugby nunca se discute una decisión del árbitro. ¿Qué sería de la prensa deportiva y de los informativos de televisión si en el fútbol se actuase de idéntica manera?

El rugby está basado en la solidaridad, en el trabajo en equipo, en la camaradería, y en el esfuerzo común para conseguir un objetivo. Donde se respetan las reglas, donde las decisiones se toman pensando en el bien común y donde tú prójimo pueda llegar a ser tu competidor pero nunca tu enemigo.

No estaría mal poder trasladar estos valores a la escuela, a la educación y a la vida real, fuera del césped, incluso a la hora de hacer política.

Puestos a mezclar política con rugby, qué mejor que Invictus, película dirigida por Clint Eastwood, protagonizada por Morgan Freeman y Matt Damon, y cuyo visionado y análisis debería de ser obligatorio en cualquier Plan Nacional de Enseñanza Secundaria.

Basada  en el libro de John Carlin, El Factor Humano, narra la increíble y milagrosa historia de cómo Nelson Mandela consiguió en Sudáfrica la reconciliación entre blancos y negros. De cómo el mandatario sudafricano supo aprovechar la disputa en Sudáfrica del Mundial de Rugby de 1995, deporte que simbolizaba la opresión blanca, para buscar el apoyo de esta minoría, que a su vez temía una venganza de la población negra, para reducir tensiones raciales y construir una nación.

Si en su día Pablo Iglesias, el líder de Podemos, regaló la serie Juego de Tronos al rey Felipe VI, no estaría de más que la clase política actual aprendiera de uno de los mayores ejemplos que un pueblo ha podido dar a la humanidad.

Se suele decir que el fútbol es un juego de caballeros jugado por brutos y el rugby un juego de brutos jugado por caballeros.


Antonio Jesús García

Publicado La Voz de Almería (29-10-15)




miércoles, 21 de octubre de 2015

El Futuro Ya está Aquí



EL FUTURO YA ESTÁ AQUÍ

Cantaba Santiago Auserón en Enamorado de la moda juvenil al frente de Radio Futura en Música Moderna, su primer álbum, y aunque la letra de Herminio Molero iba por otros derroteros, sí, en base a una fecha muy concreta, el futuro ya está aquí.

21 de octubre de 2015, era la fecha de destino a la que se trasladaba Marty McFly en su periplo al futuro bajo las órdenes de Robert Zemeckis durante la segunda entrega de la exitosa saga cinematográfica Regreso al futuro. El 2015 ideado por Zemeckis se acercó a la realidad en algunos aspectos y la pifió claramente en otros. Analizados y estudiados hasta la saciedad en múltiples foros, encontramos los televisores de plasma, las video llamadas, el cine 3D y las gafas de realidad aumentada entre los aciertos; y entre los errores los monopatines voladores, la absurda moda de la doble corbata o esas fantásticas correas que pasean perros ellas solas y que tantos madrugones evitarían a los amantes de los canes.

 Al margen de no haber ni olido lo que sería internet, de no prever los teléfonos móviles y que los coches siguen sin volar, la del Delorean no es la única cinta de la historia del celuloide que se estrella con sus vaticinios. Hace solo unas décadas el epítome del futuro era el año 2000, todo lo imaginable sucedería a partir de esa fecha. Incluso un año antes, en la serie de producción italo-británica Space 1999, la luna, con humanos a bordo, se transforma en una especie de nave espacial gigante, fuera de órbita y sin rumbo a través de la galaxia, posibilitando el encuentro con otras culturas y formas de vida del universo. Ni que decir tiene que aún no son posibles las misiones tripuladas en distancias interestelares imaginadas por Arthur C. Clark y Satanley Kubrick en 2001, Una odisea en el espacio. Tampoco parece vaya a cumplirse la previsión para Noviembre 2019 de Blade Runner, donde la mayoría de la humanidad vive en placenteras colonias fuera de la Tierra.

 Aunque la mayoría de la sociedad parece funcionar en automático tal y como pregonaban Kraftwerk en The Robots, enternecedoras por ingenuas resultaron sus apuestas estéticas y las de otros grupos musicales electrónicos como Devo, o El aviador Dro y sus obreros especializados.

 A la generación que vivió el boom de la ciencia ficción de los años sesenta y setenta se le crearon unas expectativas de futuro que no se parecen en nada a la realidad. Pero, sobre todo, hay una por la que me siento especialmente estafado: el tele transportador molecular de Star Trek. ¿Quién me indemniza por ello? ¿Quién me paga el psicólogo? ¿Dónde hay que reclamar?

Antonio Jesús García


Publicado La voz de Almería (21-10-15)

jueves, 15 de octubre de 2015

Más Rápido que su Sombra


MÁS RÁPIDO QUE SU SOMBRA

No son pocos los artistas que a lo largo de la Historia del Arte han hecho de la sombra un discurso recurrente dentro de su obra. Presente en la mayoría de las disciplinas artísticas, dibujo, pintura, etc. podríamos afirmar es en la fotografía donde mas evidente esta se hace, llegando en muchos casos a incorporar la sombra del propio autor. Conocidos son ejemplos como el de Vivian Maier, la fotógrafa que practicaba su afición mientras ejercía de niñera, o del estadounidense Lee Friedlander cuyo  análisis del caos en la vida cotidiana contó con una beca de la  Fundación Guggenheim.  Sin embargo no se aprecia en ellos que este recurso forme parte de una base argumental o línea de trabajo, como si de meros accidentes o coincidencias se tratasen.

Ahí radica la trascendencia del último trabajo, hasta el momento, presentado por Carlos Pérez Siquier: Mi sombra y yo. Una serie de imágenes cuyo hilo conductor es la inclusión deliberada de la propia sombra del fotógrafo en la misma.

Si Lucky Luke, ese simpático pistolero conocido por ser más rápido que su propia sombra, que detenía forajidos entendiéndose a la perfección con su caballo Jolly Jumper y que cerraba cada álbum con una viñeta en la que la propia sombra del vaquero no ha tenido tiempo aún de desenfundar su revolver cuando las balas del mismo cowboy le han atravesado ya; Carlos Pérez Siquier, a modo  de moderno y conceptual pistolero, detiene su propio registro complementándose de forma maravillosa con su pequeña cámara, disparando a su propia sombra proyectada sobre cualquier superficie como si de un incesante duelo se tratase.

Para Wim Wenders sacar fotos es un acto en dos direcciones: hacia delante y hacia atrás. Una fotografía es siempre una imagen doble que muestra, en una primera vista, su tema, y en otra mas o menos oculta pero también presente la actitud del fotógrafo ante la toma, y por qué no decirlo, ante la vida. Carlos con su deliberada actitud de valentía intenta lograr, y si no lo consigue al menos se acerca bastante, la cuadratura del círculo, que ambas tomas, hacia delante y hacia atrás tengan la misma visibilidad.

Según la psicología jungiana la sombra es el aspecto inconsciente de la personalidad y el conocimiento de nuestra propia sombra indispensable para poder unificar nuestra personalidad. No nos consta que el fotógrafo siga los preceptos del médico suizo pero muy probablemente tras esta serie se le pueda considerar un aventajado alumno.

Encomiable resulta la disposición del autor por reinventarse jovialmente, de asumir y encarar nuevos retos para su mente y pupila.


Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (15-10-15)

Pueblos del Mundo: ¡Extinguíos!

PUEBLOS DEL MUNDO: ¡EXTINGUÍOS! La creatividad es la capacidad de generar nuevas ideas o conceptos a base de asociar entre s...