jueves, 22 de junio de 2017

Universidad Por La Cara


UNIVERSIDAD POR LA CARA

En un intento desesperado de recuperar el voto joven, la Junta de Andalucía se ha sacado de la chistera una medida de lo más populista: los universitarios andaluces que aprueben, no pagarán matrícula.

No deja de parecer inaudito que a un estudiante se le pague por estudiar y sacar buenas notas, dado que es su obligación y por su propio interés de aprendizaje. Por otro, a buen seguro que acarreará problemas futuros en la enseñanza y la presión para el profesor cada vez será mayor.

Si continuamente se escuchan las quejas del poco nivel que tienen las universidades andaluzas, con esta medida, lejos de solucionarlo, el problema irá a peor. Las clases pudientes, quienes más tienen, en caso de ser necesario, podrán permitirse una formación privada necesaria que les permita el acceso a estas prebendas, mientras los menos favorecidos que la necesiten y que no se la puedan costear seguirán abonando matrícula si no aprueban lo necesario.

Ni imaginar las posibles corruptelas que se pueden dar para conseguir la preciada renta. Los estudiantes ya no sólo exigirán el título, sino la nota suficiente para acceder al beneficio.

Se debe aspirar a que la enseñanza sea gratuita pero, ante todo, que ésta sea de calidad y esto sólo se consigue con la dotación necesaria en los centros para impartirla y con el esfuerzo personal del alumnado en sus estudios,  no diferenciando ni segregándolo.

El procedimiento de becas tradicional aspiraba a ser un sistema justo que garantizara la igualdad de oportunidades y en el que las clases más desfavorecidas pudieran contar con las mayores compensaciones. La nueva medida cercenaría de raíz este sistema de equidad, con lo que tampoco parece propia de un gobierno supuestamente de izquierdas.

Una medida que recuerda mucho la del Cheque Bebé, esa que otorgaba 2.500 € de ayuda económica a la maternidad, anunciada en 2007 por el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, fuera cual fuese la renta familiar. Al menos esa ocurrencia propició una de las portadas más hilarantes y divertidas de la historia de El Jueves, en la que aparecía una caricatura de los entonces Príncipes de Asturias manteniendo relaciones sexuales con el texto: “¿Te das cuenta si te quedas preñada?… ¡Esto va a ser lo más parecido a trabajar que he hecho en mi vida!”.

Aunque si no quieres caldo, toma dos tazas: La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, ha anunciado una ayuda directa de 430 euros mensuales para jóvenes que ni estudien ni trabajen. 



Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (22-6-17)


jueves, 15 de junio de 2017

(In)Coherencia Política


(IN)COHERENCIA POLÍTICA

Se supone que la coherencia es la cualidad que nos hace ser personas sólidas, para actuar de acuerdo a los principios en los que hemos sido educados,  con una conducta correcta que debemos mantener a lo largo de nuestra vida. Con este valor somos instruidos e intentamos transmitirlo a nuestros hijos, para ser honestos y responsables en la vida.

Si la coherencia es un valor positivo y con una cotización al alza en la sociedad, la incoherencia implica todo lo contrario: tu valoración desciende más que el índice nikkei cuando lo de Fukushima. Excepto si eres político, al menos en España, donde uno puede defender un postulado con toda vehemencia y a renglón seguido defender el contrario sin el más mínimo rubor. Y todo esto sin que, aparentemente, pase factura electoral, pues la política, como casi todo, la entendemos en clave futbolera y, aunque tu equipo no sepa ni a qué juega y los últimos fichajes sean un desastre, siempre es tu equipo y lo volverás a votar la próxima vez.

Una de las mayores incoherencias políticas vividas últimamente ha sido la de un fiscal Anticorrupción que admite no haber disuelto una sociedad en un paraíso fiscal para no pagar impuestos. Evidentemente no es la única.

Dentro del carrusel de leyes educativas al que estamos sometidos desde la instauración de la democracia, la Ley Orgánica de Educación (LOE), promulgada por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, fue altamente criticada desde el PP, por conllevar una supuesta menor exigencia al alumnado, con la posibilidad de pasar de curso con materias suspendidas. Pues bien, esos mismos señores que ponían el grito en el cielo ante la incongruencia de que un alumno pudiera pasar de curso con varias asignaturas suspensas, acaban de aprobar una ley que permite superar la ESO con una nota inferior a cinco. Eso es coherencia y lo demás tontería.

No parece que esta iniciativa fomente el esfuerzo y el trabajo. Si antes podía parecer incoherente pasar de ciclo con dos suspensas, pues ahora le llamamos aprobado al inferior a cinco, y ya está, asunto solucionado. Es más, ¿por qué situar el umbral en tan sólo dos asignaturas? ¿por qué no más? Tan incongruente es una medida como la otra, sólo que ésta, encima, viene maquillada. Cabría preguntarse, también, si estas leyes no obedecen a planes mayores, como el de mantener feliz e ignorante a la sociedad, pero eso es otro tema.

Volviendo a las incoherencias, no son patrimonio de un solo color político, ¿o es que no se acuerdan ustedes de un señor, llamémosle X, que dijo eso de: OTAN de entrada No?


Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (15-6-17)




jueves, 8 de junio de 2017

Happy Birthday, Caf



HAPPY BIRTHDAY, CAF

Abrió el programa el fotógrafo Brian Griffin, cuyo cartel era la carátula del álbum A Broken Frame de Depeche Mode, y el proyecto Imagina desembocó en la creación del Centro Andaluz de la Fotografía. Excesivo e inabarcable sería el enumerar exposición tras exposición, pero conviene reseñar tan sólo algunos ejemplos. Justo cuando el Ayuntamiento, tras una campaña de concienciación ciudadana, anunciaba que la ciudad estaba más limpia que nunca, Martin Parr decía que le encantaba Almería por ser una de las ciudades más sucias que había conocido. 

Mientras la entonces embarazada Ouka Leele visitaba la ciudad de incógnito, Krysztof Pruszkowski fotosintetizaba la Semana Santa. Ilan Wolf nos instruía sobre lo que se podía hacer con un cargamento de latas vacías. La Isleta del Moro se mostraba en todo su esplendor ante Mimmo Jodice. Cierto revuelo causó Michel Szulc-Krzanowsky y su modelo de más de dos metros embutida en una ajustada malla de licra. Pionero en documentar el trabajo de los emigrantes del poniente fue Ferdinando Sciana. Hubo pie para alguna nota exótica, como la de Eugen Bavcar, el fotógrafo ciego. Con Robert Mappelthorpe, al no ser denunciada una exposición tan políticamente incorrecta, nos quedará la duda de si dimos una auténtica lección de civismo o si es que no la vio nadie. Y la rumorología diversa hizo albergar esperanzas de que nos visitase Sir James Paul McCartney del brazo de su amada Linda.

“Fuimos, somos,… muchas cosas”, concluía Manuel Falces en el prólogo del catálogo Imagina, y lo corroboran las diferentes actividades, talleres, presentaciones etc. realizadas por el Centro.
Pese a todo, parece que nada cala lo suficiente, que el pasado no existe y que hay que reinventarse desde cero continuamente. Tras la primera etapa de euforia, a la dirección de Falces le siguió un Pablo Juliá atado de pies y manos con unos presupuestos en estado de hibernación permanente. Rafael Doctor, imaginamos que cargado de ilusión, toma las riendas del centro coincidiendo con el 25 aniversario de la creación del mismo. Pero la ilusión no sirve si detrás no hay un verdadero apoyo y respaldo institucional. Mientras las instituciones prefieran invertir en unas migas populares en la plaza del pueblo antes que en la producción de una exposición, y se siga confundiendo la cultura con el folklore, todo esfuerzo será en vano. 

“…las fotos de Imagina contarán lo que es una bombona de butano,…”, premonizaba Falces; las bombonas cambiaron hace tiempo y las fotografías del CAF nos seguirán contando los cambios de, al menos, los próximos 25 años.


Antonio Jesús García


Publicado la Voz de Almería (8-6-17)



jueves, 1 de junio de 2017

Series en Serie


SERIES EN SERIE

Antes de que el agente Cooper fuera enviado a una recóndita población para investigar el asesinato de la joven Laura Palmer, los capítulos de las series de televisión eran autoconclusivos y la amable señora Fletcher o los golferas de Starsky y Hutch descubrían puntualmente al asesino para que el espectador se pudiera ir a dormir tranquilamente. En pleno boom de las series televisivas, conviene recordar que fue Twin Peaks la serie que lo cambió todo.


Los avances tecnológicos, las nuevas plataformas y canales de distribución, así como el cambio del modelo de consumo por parte del espectador, han incidido positivamente en esta época dorada de las series de televisión. La serie de Lynch había que verla, si o sí, todo el mundo hablaba de ella; incluso en Almería, donde aun no se recibía la señal de Telecinco, canal que la emitió por primera vez, recurríamos a los amigos que estudiaban en Granada para que nos surtieran, en VHS, de los nuevos capítulos. No sólo influyó en series americanas como Perdidos, sino que la aparición del cadáver de Ainhoa Sánchez en Mar de Plástico nos recuerda prodigiosamente al de Laura Palmer.

En la actualidad, el fenómeno fan obliga, en algunos casos, a auténticos posicionamientos: o eres de Breaking Bad o de Juego de Tronos. Lo de siempre, Beatles o Rolling, Madrid o Barça, o tortilla con o sin cebolla…

Considerando a Twin Peaks como la primera serie realmente adictiva, podemos convenir que las nuevas tecnologías permiten autoadministrarse las dosis a conveniencia, y si nuestras madres corrían desesperadas a la farmacia en busca del Optalidon o el Melabon, ahora lo hacen al Netflix para bajarse la nueva temporada de Black Mirror. Pan y circo, fútbol y toros, culebrones, realities, etc. En definitiva, el mal en continúa evolución. 

Como incondicional de ninguna serie, propongo acercarse a ellas desde un ángulo que permita mantener la distancia: verlas cuando te las encuentres haciendo zapping y en el absurdo orden de la emisión de ese día, es decir, ver el capítulo octavo de la quinta temporada, seguido del primero de la segunda y seguido del tercero de la cuarta. De esta forma nos podemos encontrar a Carlitos Alcántara echando polvos en un antro de la movida y a renglón seguido haciendo el monger con pantalón corto en un coche viejo en mitad de un descampado.

Aunque siempre quedará la opción de apagar la tele y escuchar la maravillosa BSO de  Angelo Badalamenti mientras lees Las Islas Vertebradas de Juan Manuel Gil entre el aroma a donuts y a café y el susurro de los Abetos Douglas.




Antonio Jesús García

Publicado La Voz de Almería (1-6-17)


Pueblos del Mundo: ¡Extinguíos!

PUEBLOS DEL MUNDO: ¡EXTINGUÍOS! La creatividad es la capacidad de generar nuevas ideas o conceptos a base de asociar entre s...