jueves, 27 de abril de 2017

La Familia


LA FAMILIA

Siempre ha sido así, desde tiempos inmemoriales, el poder lo han ostentado determinadas familias, generalmente por designio divino. Es más, las 30 dinastías de faraones que gobernaron en el Antiguo Egipto, no lo hicieron en nombre de dios, sino que ellos mismos encarnaban la divinidad, pudiendo ser considerados el primer ejemplo de absolutismo de la Historia. Legendaria fue la crueldad ejercida hacia sus súbditos por Keops, Kefrén o Ramsés II.

Windsor, Borbón o Alba, son apellidos cuyas reatas se remontan hasta la Edad Media. El poder ha sido ejercido por estas oligarquías de forma endogámica hasta el siglo XVIII, cuando la Revolución Francesa marcó el inicio de la Edad Contemporánea, asentando las bases del parlamentarismo liberal. Por desgracia, con el paso del tiempo, a los apellidos de sangre azul se les unieron los de empresarios y banqueros, como March, Botín, o Koplowitz.

No cabe duda que uno de los sistemas de organización más sólidos e importantes que ha surgido a través de la historia del hombre, puede ser la familia, grupo de personas unidas por el parentesco.

De la importancia de la familia da suficiente muestra el cine y la literatura. En El Padrino de Francis Ford Coppola, basada en la novela homónima de Mario Puzo, el hijo de Don Vito, Michael, no tiene intención de tomar parte en los negocios de la familia, en los que se es amable y benevolente con los que muestran respeto, a la vez que violento y despiadado con quien está en contra. En este filme se usan claramente las dos acepciones, la de la familia conformada por vínculos consanguíneos, y la de la familia como un tipo especial de crimen organizado, La Mafia o la Cossa Nostra, en el que los miembros de los distintos clanes controlan las actividades de la organización.

Resulta curioso cómo en los sistemas democráticos contemporáneos las diferentes facciones que luchan por el poder y control en los actuales partidos políticos se organicen por familias cuya denominación responde generalmente al nombre o apellido del cabeza visible de la corriente: guerristas, pablistas, errejonistas, sanchistas o susanistas; todos agrupados, como Connor MacLeod, partiendo con su clan a combatir frente a un clan rival, bajo el estandarte de la familia en Los Inmortales, película protagonizada por Christopher Lambert en 1986.

Que la tortilla se vuelva, que los pobres coman pan y los ricos mierda, mierda, fue la legítima aspiración del pueblo, grabada por Quilapayun en 1968, con letra y música de Chicho Sánchez Ferlosio, pero en la práctica lo que ha sucedido es que han surgido nuevas escuelas de hostelería, pero la omelette continúa cuajándose sobre el mismo lado.


Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (27-4-17)


jueves, 20 de abril de 2017

La Tapa, qué Cruz, Jordi



LA TAPA, QUE CRUZ,  JORDI

Jordi Cruz, en su momento el chef más joven de España y segundo en el mundo en obtener una Estrella Michelín, es popularmente conocido por ser jurado del programa de TVE MasterChef. Durante una presentación televisiva de su libro Tapas con rock’n’roll, mostró su sorpresa al enterarse de que existían bares con tapas de cortesía más allá de unas aceitunas. 

Resulta incomprensible que uno de los grandes nombres con más proyección de futuro del panorama culinario español muestre tan supina ignorancia en cuanto a las costumbres culinarias de su país se refiere. A veces suceden esas cosas, que uno alberga más conocimientos de lo que se cuece en el delta del Mekong que de lo que ocurre a la vuelta de la esquina.

De entrada, el afamado cocinero da la imagen de estar poco viajado, pues no son pocas las regiones de España en las que, junto a la bebida, uno puede degustar tapas de calidad incluidas en el importe de la bebida. Insisto, inconcebible que un cocinero de su categoría desconozca un hecho así.

De unos años acá, la tapa se ha convertido en una seña de identidad de la gastronomía andaluza y española, y en uno de los elementos más exportables e identificables de nuestra idiosincrasia. Dejando de lado inciertas leyendas acerca de los supuestos momentos de su invención, entre los que se encuentra Almería, lo cierto es que no parece haber dudas al situar su origen en Andalucía.   

Continuos son los festejos, ferias y rutas organizadas con los que muchas poblaciones pretenden promocionar y dar a conocer sus peculiaridades gastronómicas. Curiosamente, hace un año, en una encuesta de un digital para averiguar cuál era la mejor ciudad de España para tapear ganó León, seguida de Almería y Granada.

En nuestra ciudad, desde hace ya algunos años, la Asociación Provincial de Empresarios de  Hostelería de Almería (ASHAL), en colaboración con diferentes organismos e instituciones, organiza la Ruta de la Tapa o el Festival Tapas de Película, entre otras. 

Generalmente estos actos se organizan, digamos, con un carácter casi endogámico y se promociona y fomenta el consumo entre los habitantes de la ciudad y visitantes ocasionales, sin la pretensión de una promoción exterior.

No es la primera vez que un cocinero de prestigio se destapa como un perfecto desconocedor de la gastronomía patria, puesto que, hace algún tiempo, el popular Karlos Arguiñano cocinó por televisión unos Papaviejos de los que en Pechina aun se deben estar partiendo de risa. No estaría mal que en una próxima ocasión la organización invitase de jurado a alguna de estas personalidades, para que conozcan de primera mano las bondades de nuestro lujo gastronómico. 


Antonio Jesús García

Publicado La Voz de Almería (20-4-17)


jueves, 6 de abril de 2017

Buscamos Abogado


BUSCAMOS ABOGADO


De fondo suena música militar, tambores, cornetas, trombones, de desfile, se intuye el ambiente triunfal con serpentinas, confeti y sonrisas. Una voz narra con grandilocuencia y boato al paso de la comitiva. 

- Perdone. ¿Se va quedar usted a ver todo el desfile? 
- ¿Cómo? Sí, claro ¿Por qué lo dice? 
- Por si me podría usted hacer un favor, es que soy terrorista, mi mujer está a punto de dar a luz y me tengo que ir. Por si usted podría ayudarme y cuando pase el coche del general apretar este botón, que tengo que hacer un atentado pero no puedo quedarme tanto tiempo. ¿Lo haría usted por mi?

Poco más o menos, este dialogó se emitió por FM a mitad de los años ochenta en El Hueco de la Escalera, una loca y disparatada sección del programa La Escalera Mecánica, magazine capitaneado por Juan Manuel Cidrón en Radio Cadena Española, y con Manuel Gutiérrez Navas como director de la emisora. Por el ese espacio radiofónico pasaban y tenían cabida todos los jóvenes de la ciudad con una mínima inquietud artística, ya fuera la música, la pintura, la literatura, el tatro o incluso la coctelería. 

De un tiempo en el que la radio era más comunicación que información y de su importancia dan debida cuenta los periodistas Antonio Torres en su obra Soñar la Radio. Sintonía de Almería para la radio andaluza, y Miguel Ángel Blanco en Cultura, periodismo y transición democrática en Almería (1973-1986). 

Con varias bandas terroristas activas en España en ese momento, la locución del programa inspirado en un atentado terrorista no cosechó ninguna queja ni denuncia por parte de la fiscalía. Treinta años más tarde se antoja imposible que un espacio de esas características pudiese ver la luz. 

O la retransmisión de una hipotética procesión de Semana Santa narrada con voz vibrante y emocionada, como si de un acontecimiento deportivo se tratara.

¡Atención! Señores y señoras, atención. Que viene el de la lanza con pinta bruto. El romano avanza con paso decidido, se detiene al llegar al punto preestablecido, alza la mirada, coge posición, apunta, toma impulso, dispara ..., en todo el costado. El arma dibuja en el aire una preciosa y precisa parábola para terminar incrustada en el hemitórax derecho de Jesús. La sangre brota salpicando al público que se aparta ante el viscoso líquido. Mientras el centurión, dando grandes saltos de alegría, es felicitado efusivamente por sus compañeros.

Dos jóvenes y descerebrados estudiantes de Escuela de Artes, por aquel entonces, y admiradores del popular dúo Gomaespuma, José Marí­a Parra y el que suscribe, éramos los autores.  Si no ha prescrito aún el delito, buscamos abogado.



Antonio Jesús García

Publicado La Voz de Almería (6-4-17)




jueves, 30 de marzo de 2017

De Cunetas y Altatres


DE CUNETAS Y DE ALTARES

Recientemente diferentes autoridades provinciales asistieron a la ceremonia de Beatificación de los Mártires de Almería en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Aguadulce. Aparentemente no parece haber diferencia entre los altares de la Memoria y los de la Beatificación, dedicándose unos y otros a poner cadáveres sobre la mesa.  

La gran diferencia estriba en que, mientras unos son elevados a los cielos, los otros permanecen en las cunetas. Parece haber un empeño permanente en no dejar pasar oportunidad de recordar quién ganó la guerra, en diferenciar claramente quiénes son sus muertos y quiénes no.

Cuando se dice eso de dejar a los muertos en paz y lo de no reabrir heridas se sigue sin querer reconocer que hay muertos que no descansan y heridas que nunca se cerraron.

Para desenterrar a familiares de las cunetas no debería ser necesaria ninguna Ley de Memoria Histórica, sino una obligación del Estado de responder y resarcir de esas desapariciones. Todo ello con la dignidad y respeto que merecen las víctimas y sus familiares. Y además, si es posible, todo alejado de la habitual parafernalia de cámaras y micrófonos. Es cierto que en las cunetas o en las tapias de los cementerios estaban todos y que cada uno es libre de colgar en su habitación los posters de su grupo favorito. A fin de cuentas sólo se trata de personas, de mortales de carne y hueso, envueltas en un vendaval de odios y rencores. A menos que creamos que todo está bien como está, enterrar a los muertos con dignidad no es desenterrar odios, pues, mientras unos se encuentran perfectamente localizados y con sus nombres inscritos en los muros de las iglesias, los otros no se saben dónde están.

Por eso resulta inviable esa equidistancia que para algunos consiste en dejar en un limbo los restos de los represaliados enterrados en las cunetas o directamente desaparecidos y que sus familiares sigan sin saber dónde se encuentran. 

Curiosamente, no hace mucho, ese mismo Ayuntamiento se negó a facilitar hospedaje a un grupo de senderistas que conmemoraban La Desbandá, aquella salvaje matanza indiscriminada de población civil por parte del ejercito fascista.


Indigna que con dinero público se realicen estas claras diferencias, que unos muertos se ignoren y otros se beatifiquen. Un bello gesto sería que este Ayuntamiento programase la exhibición de la exposición La huella solidaria. El legado del doctor Bethune, producida por el Centro andaluz de la Fotografía, con el fin de descubrir la trayectoria de este singular médico y sus acciones humanitarias.

Antonio Jesús García
Publicado La Voz de Almería (30-3-17)



jueves, 23 de marzo de 2017

Humor Sin Ira


HUMOR SIN IRA

Lejano y viejuno se antoja el lema Libertad sin Ira, popularizado por el grupo Jarcha en 1976 durante la otrora considerada modélica y ejemplar Transición.

El tema se presentaba como un canto a las libertades teóricamente recobradas tras la muerte del dictador, donde se apelaba a un espíritu de reconciliación alejado de todo revanchismo, sin ira, contraponiendo los valores democráticos de las nuevas generaciones, frente a la tendencia autoritaria de las anteriores.

Sin embargo, en la actualidad, ese clima de tolerancia parece haberse diluido cual azucarillo en el Atlántico y cada vez es más frecuente el veto, la censura, e incluso la persecución al tratar determinados temas.

Se cuestiona e intenta debatir sobre los límites del humor. Desde la antigüedad, los bufones, los humoristas no sólo eran los encargados de entretener a la corte sino que, además en muchas ocasiones, por medio de su gracia e ingenio, eran quienes decían lo que nadie se atrevía a hacer, desvelar que el rey iba desnudo. Está claro que esa osadía podía costarles la cabeza en algunos casos, pero se supone que ahora  deberíamos ser más civilizados.

Hay que agradecer a las revistas de humor como El Jueves, o La Codorniz en su momento, su desafío continuo a la permisibilidad institucional, enseñándonos siempre cómo pensar y ver las cosas de una manera distinta. Sólo en un programa como El Informal, dirigido por Javier Capitán, se podía enterar uno de que un señor muy campechano cazaba osos borrachos a cambio de un pastizal en la Europa del Este.

Al humor se le examina bajo una lupa mucho mayor que con la que a otros temas como, por ejemplo, la violencia. Uno puede escribir un guión o novela sobre un violador psicópata o asesino en serie y a nadie se le ocurre acusar de asesino al autor, mientras tanto, sí ocurre así con los chistes. Según el chiste que hagas puedes ser tildado de racista, machista, homófobo, etc., hagas el que hagas siempre se puede ofender alguien.

Decía Mark Twain que el humor es igual a tragedia más tiempo. Cualquier suceso traumático de carácter catastrófico como una guerra, un terremoto o un atentado, puede acabar siendo objeto de chiste una vez establecida suficiente distancia sobre los hechos. Pero, ¿cuánto es ese tiempo? Imagino que dependerá de la madurez de la sociedad y sus instituciones, pues, mientras en Estados Unidos ya ha transcurrido el suficiente para hacer chistes sobre las Torres Gemelas, aquí no aún para hacerlos sobre Carrero Blanco.

Por otro lado, está muy bien eso de ir a París a manifestarse a favor de la libertad de expresión cuando los atentados de Charlie Hebdo mientras que aquí se condenan a tuiteros…Eso es coherencia.



Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (23-3-17)



Pueblos del Mundo: ¡Extinguíos!

PUEBLOS DEL MUNDO: ¡EXTINGUÍOS! La creatividad es la capacidad de generar nuevas ideas o conceptos a base de asociar entre s...