jueves, 31 de mayo de 2018

Rimas y Leyendas



RIMAS Y LEYENDAS


No es nada nuevo, es más, por desgracia parece que nos estamos acostumbrando. La libertad de expresión en España es una autentica falacia. El secuestro cautelar del libro “Fariña”, la retirada en ARCO de la obra de Santiago Sierra y la condena al rapero Valtonyc son algunos de los ejemplos que ha llevado al periódico estadounidense The New York Times a asegurar que el estado español se ha convertido en un país donde los riesgos para la libertad de expresión se han incrementado en los últimos años apuntando a la Ley Mordaza como instrumento para "controlar la propagación de las protestas durante la crisis".


«Puta policía, puta monarquía». ¿De verdad se ha condenado a alguien por enaltecimiento de terrorismo con esta rima? ¿No sería más apropiado castigarlo a copiar cien veces y con buena letra “Rimas y Leyendas” de Bécquer?


Paradójicamente las sentencias por enaltecimiento del terrorismo se han multiplicado desde que ETA abandonó la lucha armada y dejó de matar. Hecho este que hace que haya quien se pregunte si no nos encontraremos ante un despliegue de represión y criminalización impropio de una democracia. 


El último acontecimiento, o penúltimo, porque nadie puede asegurar que mientras se imprimen estas líneas no haya surgido otro, ha sido el protagonizado por Evaristo Páramos. Al parecer no hubo detención como se informó al principio, pero si denuncia, sin estar claro si fue por las letras de sus canciones o por los comentarios entre las mismas.


Cabe recordar que en Almería, en 1988, durante los festejos del Día de Andalucía, Manuel Martín López, cantante del grupo La Santa Espina, fue denunciado y trasladado a comisaría por unos hechos muy similares. Las muestras de apoyo a El Pájaro, apodo del cantante, fueron unánimes, pues con el dictador bajo su losa, desde hacía ya trece años, el hecho se consideró anacrónico.


Llama la atención que el artista haya sido denunciado ahora tras treinta años sobre los escenarios interpretando los mismos temas y realizando similares comentarios, primero como cantante de La Polla Records y actualmente de Gatillazo.


Cuando era niño mientras veía a la policía persiguiendo a los traficantes de drogas en las series de televisión, al lado de mi casa había una tienda con un letrero enorme en el que se leía: Droguería. No entendía cómo la policía podía ser tan torpe y no dar con ellos. Probablemente fueran el mismo tipo de agentes que han tardado treinta años en encontrar a Páramos y que aún no han localizado a emepuntorajoy.





Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (31-5-18)



jueves, 24 de mayo de 2018

El futuro No es Así



EL FUTURO NO ES ASÍ



El futuro no es así. Hay que reconocer que, pese a la infinidad de obras creadas por el género, las predicciones en ciencia-ficción han sido un somero fracaso. Algunos aciertos hay que reconocer, siendo quizás los más espeluznantes los de Julio Verne: en 1870, en Veinte mil leguas de viaje submarino, describe el buceo y los viajes a las profundidades marinas, hablando de trajes de cuerpo entero con un sistema de mangueras y tanques de aire para poder respirar debajo del agua. Y cien años antes de que ocurriera realmente, en De la Tierra a la Luna, una tripulación de 3 hombres logra llegar a la Luna en una gran cápsula propulsada y, tras caminar sobre la superficie lunar, vuelven a la Tierra, cayendo sobre el océano Pacífico, donde un barco de las fuerzas armadas de EEUU los recoge sanos y salvos. No negarán que suena terriblemente familiar. 


Pero de las grandes ciudades futuristas imaginadas hasta la saciedad de coches voladores en infinidad de películas y series, nada hay. Es más, la apuesta del multimillonario y excéntrico Elon Musk va en dirección opuesta, esto es, solucionar los problemas de tráfico de las grandes ciudades mediante túneles magnéticos: un canal magnético en el subsuelo en el que los usuarios, una vez bajado el vehículo mediante una especie de ascensor, no necesitarán tocar el volante o pisar el acelerador para transportarse a una velocidad de 200 kilómetros por hora.


Curioso que entre tanto vaticinio nadie ideara un teléfono móvil. En Blade Runner,  película dirigida por Ridley Scott en 1982, un clásico de la ciencia ficción, podemos ver a  Roy Batty, el replicante interpretado por Rutger Hauer, haciendo uso de una cabina telefónica en el 2019. 


Es más, en la  muy muy lejana galaxia ideada por George Lucas en Star Wars, donde hay estaciones espaciales con capacidad para volar planetas por los aires, no hay nada parecido a un teléfono móvil. Hay video llamadas holográficas que se realizan desde algún lugar fijo o, como mucho, desde R2D2. Sorprendentemente, donde sí se intuyó el móvil fue en Superagente 86, esa serie de televisión que parodiaba a las películas de James Bond, con el «zapatófono», uno de los gags más famosos de la serie, en el que el protagonista usaba uno de sus zapatos como teléfono. Otro elemento que los futurólogos no han olido ni de lejos y que ahora es imprescindible para casi todo, manualidades, fontanería, bricolaje, etc. es el pegamento termofusible. El futuro no estaba en las inviables espadas láser, sino en las pistolas de silicona.






Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (24-5-18)




jueves, 17 de mayo de 2018

Al Vent




AL VENT

Curioso lo que le ocurrió al cantautor y músico callejero Luis Martínez García, Lumaga, cuando se encontraba, como tantas mañanas, guitarra en ristre con la funda abierta a sus pies para recoger las monedas con las que le recompensan los viandantes por amenizarles sus rutinas con sus cánticos en la confluencia de Reyes Católicos con Méndez Núñez. Mientras interpretaba un sentido y melancólico Fado portugués se le acercó un individuo increpándole de malos modos si no estaría cantando en catalán. Tras aclararle Luis que no era catalán, sino portugués, pero que si fuera catalán qué más daría, esta persona le respondió amenazadoramente: que te echaría de aquí ahora mismo.

Quedan lejos los tiempos en los que, además de admitir y tolerar el uso del catalán musicalmente en pleno franquismo, se aplaudía no sólo su carácter reivindicativo respecto al uso normalizado de esta lengua en el mundo musical, sino también la denuncia de las injusticias del régimen a través de las letras de sus canciones. A pesar de las múltiples restricciones administrativas en cuanto a su producción y difusión, la Nova Cançó, durante los años sesenta y setenta, aglutinaba cada vez más seguidores no sólo en Cataluña sino que artistas como María del Mar Bonet, Pi de la Serra o Lluis Llach eran admirados en todo el territorio español, por no hablar de Joan Manuel Serrat.

Las presentaciones y actuaciones de estos cantantes en Madrid eran todo un acontecimiento a nivel cultural, como así queda reflejado, por ejemplo, en Más dura será la caída, capítulo 20 de la octava temporada de Cuéntame cómo pasó, en el que Eugenio asiste a un concierto de Raimon. Artista éste cuyo mítico tema Al Vent, burlada la censura, le valió para presumir de modernos a Manuel Fraga: No pasa nada porque haya un tema en catalán, llegó a decir.

Incluso productos no tan amables, sino mucho más marcianos como Jaume Sisa, gozaron de gran popularidad en todo el estado. Icono de la contracultura underground catalana, Sisa, músico de carácter bohemio y de difícil calificación, se autodefinió como galáctico mucho antes que el Real Madrid se apropiase del término.

Marlango, Sidonie o Love of lesbian son algunos de los muchos grupos españoles que, estando en su derecho, han decidido expresarse en inglés sin levantar por ello ninguna suspicacia. Cabe preguntarse qué ha pasado en la sociedad española, qué cable se ha cortado, para que a un tipo de Burgos, por ejemplo, vea normal que alguien de Calatayud cante en inglés y le ofenda que uno de Barcelona lo haga en catalán.



Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (17-7-18)


jueves, 10 de mayo de 2018

Malas Noticias


NOTICIAS MALAS



Se suele afirmar que los noticiarios vienen cargados de malas noticias, es decir, de noticias de carácter trágico o catastrófico: guerras, atentados, asesinatos. Si bien es cierto que dicho argumento alberga algo de razón, no lo es menos el certificar la abundancia en los mismos de noticias malas, calificadas así por su dificultad para sostenerse como tales, pues si atendemos a la definición de una noticia periodística como un relato un referido a un hecho novedoso o no muy común que se considera importante o pertinente divulgar para el conocimiento público, podemos convenir que una gran parte de las noticias que se nos revelan como tales en la actualidad, realmente, no lo son.


Carezco del raciocinio suficiente para discernir qué es y qué no es noticiable, pero se me antoja difícil de entender, por  ejemplo, que sea noticia, tras un sorteo de lotería, que a alguien le toque algún premio; mucho menos comprensible aún me resulta entender el tipo de interés que puede suscitar entrevistar a un individuo derramando una botella de cava sobre tres viejas con roete a la puerta de una administración; que estemos en el mes de abril y se dé la casualidad de que empiece La Feria de Abril; que, en verano, haga calor y que, en invierno, haga frío. Es más, si una emisora, canal de noticias o periódico publicara, ya fuera intencionada o accidentalmente, una pieza de un año anterior, creo que nadie notaría la diferencia. Aunque mejor no ir por ahí lanzando ideas, no vaya a ser que editores y directores decidan ahorrar aún más en plantillas. Lo auténticamente novedoso o noticiable sería que sucediera lo contario: que en enero asásemos pollos a 35º y en agosto nos congelemos a menos 2º.


Si este mal aqueja por completo a todo tipo de prensa, mención especial merecen los noticieros de televisión donde no sólo abundan estas noticias cíclicas que se repiten año tras año y que nos llevan a cuestionarnos realmente el papel que cumplen los medios de comunicación hoy en día, sino que ahora te plantas ante el receptor con el plato lentejas y el vaso valdepeñas, y entre los políticos inaugurando estructuras, los festejos populares y las ofrendas florales a la virgen, tiene uno la sensación de estar asistiendo a una versión mejorada, dos punto cero, de El Nodo. Si ya configuramos el aparato para un visionado monocromo en blanco y negro, la experiencia puede ser total.


Y aunque, por suerte, el buen periodismo sigue existiendo, la prueba evidente del mal momento por el que atraviesan los medios de comunicación es que incluso me dejan escribir a mí.





Antonio Jesús García 


Publicada La Voz de Almería 10-5-18


jueves, 3 de mayo de 2018

World Press Photo



WORLD PRESS PHOTO



Cada año, en paralelo a la llegada de la primavera, las páginas de todos los periódicos se hacen eco de las imágenes finalistas y premiadas en el certamen World Press Photo, el mayor y más prestigioso concurso anual de fotografía de prensa. Anualmente, un jurado  independiente compuesto por editores gráficos, fotógrafos y representantes de agencias de prensa, elige a las fotografías ganadoras de entre todas las enviadas el año anterior por fotoperiodistas, agencias, periódicos, revistas y fotógrafos de todo el mundo. 


Aunque no seamos conscientes de ello, es más que probable que el fotoperiodismo sea uno de los géneros fotográficos más presentes en el imaginario colectivo de la sociedad: la famosa fotografía de una niña quemada por napalm durante la Guerra de Vietnam, realizada por el fotógrafo Nick Ut; la conocida imagen de Salvador Allende armado con un kalashnikov, atribuida, no sin polémica, al fotorreportero Orlando Lagos; la instantánea del teniente coronel Antonio Tejero, pistola en mano en el Congreso de los Diputados, y firmada por Manuel Pérez Barriopedro; o la realizada por Charlie Cole de ese hombre enfrentándose en solitario a un tanque en la plaza de Tiananmem, son sólo algunas de las muchas imágenes ganadoras con el WPP que han terminando convirtiéndose en auténticos iconos de nuestra era.


Que el fotoperiodismo tenga tanta presencia en nuestras vidas no significa que sea un modo sencillo de ejercer la fotografía; muy al contrario, el asesinato de José Couso o el accidente sufrido por Emilio Morenatti son un ejemplo de la entrega y la valentía de la que hacen gala los fotorreporteros, para que gracias a su trabajo, seamos conscientes de esa cruda realidad que sólo comprendemos mediante imágenes. Históricamente los grandes maestros del fotoperiodismo como Riis, Capa o Bresson, nos han narrado y documentado, a través de su trabajo, los acontecimientos y fenómenos más importantes que han sucedido en la sociedad.


Resulta cuanto menos paradójico la cantidad de espacio que los diarios suelen dedicar en cada edición al fallo de este certamen, al tiempo que no cuentan prácticamente con ningún fotógrafo en la plantilla, pues hace ya que algunos lumbreras de estos que hacen  periodismo parapetados tras la mesa de un despacho decidieron que ya no hacía falta ninguno en las redacciones. Quizá lo hagan como recuerdo de aquella época en que un periódico no se entendía sin fotógrafos a la vez que no todo el mundo estaba capacitado para serlo.





Antonio Jesús García


Publicado la Voz de Almería (3-5-18)



jueves, 26 de abril de 2018

Kabenzotz



KABENZOTZ 


Tema recurrente tanto en el cine como en la literatura de ficción es el de los viajes a través del tiempo, ya saben, ese concepto que, amparado en la teoría de la relatividad, posibilita el desplazamiento hacia delante y hacia atrás en el espacio. La TARDIS de Doctor Who, el Delorean de Regreso al Futuro o La Máquina del cambiazo del profesor Bacterio en Mortadelo y Filemón, son quizás los más famosos artilugios para realizar la travesía. 


No soy una persona habitualmente imbuida de un sentimiento patriótico colindante con el chauvinismo, esa exaltación exagerada o desmesurada de lo nacional frente a lo extranjero, pero he de reconocer que, en algunas ocasiones, cuando nos proponemos algo no hay país ni estado que ose hacernos sombra.


Mientras el Fausto de Goethe, la Peggy Sue de Coppola o el yankee en la corte del Rey Arturo de Mark Twain realizan su viaje por el tiempo y el espacio ellos solitos, o, como mucho, de dos en dos, como Doc y Macfly o Los Visitantes, de Poiré, en España hemos conseguido hacer viajar en el tiempo a cuarenta y seis millones de personas, es decir, a todos los habitantes del país.


Si no, cómo se puede explicar que, en la actualidad, haya quien cumpla condena por meterse con la Corona en una canción, o que las banderas de los cuarteles ondeen a media asta por luto oficial durante la Semana Santa. Estos hechos suponen un retroceso de cincuenta o sesenta años y remiten a los pretéritos tiempos del régimen anterior. Que en 2018 una persona sea citada a declarar en un juzgado por insultar a Dios y a la Virgen María nos sitúa directamente en la Edad Media. Parece que lo llaman “delito contra los sentimientos religiosos” porque “herejía” suena demasiado fuerte.


Partiendo de la base de que la Constitución, la norma suprema del ordenamiento jurídico español, en su artículo número 20, considera la libertad de expresión un derecho fundamental, nos encontramos, como mínimo, ante una absoluta incoherencia. Que la utilización de una expresión que siempre se ha usado coloquialmente para expresar un estado de ánimo o disconformidad con algo se lleve a juicio es un acto retrógrado a todas luces, al margen de lo ridículo que puede ser ir ante un juez por insultar a algo de lo que no hay pruebas de que exista. 
 

Gracias a las series y películas que hablan de los tópicos vascos en clave de humor, Kabenzotz, que se utiliza para reemplazar en ocasiones al mal sonante  “Me cago en dios” se ha convertido en la palabra vasca de moda sin que gracias a dios nadie haya puesto el grito en el cielo (nunca mejor dicho).




Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (26-4-18)

jueves, 19 de abril de 2018

¿Origen del Rock Andaluz?



¿EL ORIGEN DEL ROCK ANDALUZ?



“Spanish Caravan” es una canción de la banda de rock estadounidense The Doors. Incluida en el álbum Waiting for the Sun, de 1968, es una de las piezas más peculiares del grupo. Se podría decir que el tema consta de una pista básica de flamenco del tipo "Granaínas", donde destaca el virtuosismo a la guitarra de Robby Krieger, tomando prestado el inicio de “Asturias”, de Albéniz, para más delante incorporar una falseta semejante a una “Malagueña”.


¿Estamos pues ante un precedente del Rock Andaluz?

Se llama así a la corriente musical desarrollada básicamente en Andalucía, entre finales de la década de los sesenta hasta la primera mitad de los 80. Enmarcada en una tendencia de búsqueda de raíces, musicalmente consiste en la incorporación de ritmos y armonías procedentes del flamenco y folklore andaluz a piezas de tendencias contemporáneas como el pop y el rock. 


Smash, grupo sevillano que se forma oficialmente a finales de 1968, aunque no es hasta mediados del 1969 cuando comienzan a ensayar, es considerado pionero del movimiento. Antes, incluso, estaría Gong, banda de rhythm and blues creada también en Sevilla en el año 1967 y de corto recorrido, cuyos dos únicos singles se publican en 1973, cuando el grupo ya ha desaparecido.


Existe un claro precedente, en 1966 el maestro Sabicas es convencido por su hermano para participar junto al productor y guitarrista Joe Beck en un proyecto de fusión del rock y el flamenco. Resultado: el álbum Rock Encounter, del que el músico navarro no está nada convencido y retrasa su salida a la venta hasta 1970.


En 1960, Miles Davis, una de las figuras más relevantes, innovadoras e influyentes de la historia del jazz, graba Sketches of Spain, un acercamiento a la música popular española por parte del genio de Santa Mónica, incluyendo una Saeta y una Soleá,  pero que nada tiene que ver con el rock.


Dado que no es probable que Morrison y compañía conocieran el oculto trabajo de Sabicas y que casi con toda seguridad los músicos andaluces sí supieran del tema de The Doors que, con letra de Jim Morrison, hace referencia a Andalucía dentro de un simbolismo de carácter romántico, no sería descabellado aventurar que el Rock Andaluz lo intuyeron unos tipos de California. 


Curiosamente, en 1986, el cuarto álbum de Medina Azahara, grupo señero del movimiento, se titula Caravana Española.  Ya sabemos que en 1964 Los Brincos publican Flamenco, un tema que tiene de ello lo mismo que de bulería tiene el de quien ustedes ya saben, solamente el título.




Antonio Jesús García 


Publicado La Voz de Almería (19-4-18)


jueves, 12 de abril de 2018

Celtiberia Show


CELTIBERIA SHOW
Antes de convertirse en un periodista fundamental en el panorama político de la transición española, Luis Carandell, el escritor que con su inteligencia y humor hizo atractiva la crónica política, publicó en 1970 Celtiberia Show: una recopilación de recortes, folletos de publicidad y propaganda, anuncios en prensa y un sin fin de secciones más con las que intentaba resumir, a grosso modo, la peculiaridad y el carácter de una España involucionada pero, a su vez, orgullosa de mostrarse tal cual al mundo, sin filtros ni artificios.
Algunas de la perlas que podemos encontrar entre sus páginas son: “Asesino sí, pero no de personas, sólo se dedica a las mujeres” en el anuncio de una película; “Apolo, un amigo inseparable”, la publicidad de un vibrador disfrazado de masajeador “ideal para combatir arrugas” y otros usos, “dibujado con una punta científicamente redondeada”; la fotografía conmemorativa de la Primera Comunión de unos escolares publicada en un periódico de Sevilla, donde, entre la variedad de uniformes que lucen los comulgandos, destaca en primera fila el de un tierno infante ataviado de pikoleto; o un pequeño lío con las festividades sacras que lleva a anunciar en la hoja parroquial La Circuncisión de Nuestra Señora.
Entre ellas también se encuentra el ¨Saluda¨ ya impreso que un catedrático de la Universidad de Madrid, cuyo nombre aparece convenientemente tachado, que usaba para comunicar a sus amigos “que su recomendado el alumno don… ha sido aprobado en la asignatura de…”
El libro, en teoría, un reflejo y crítica, con sonrisa, a la España del franquismo y el subdesarrollo evidencia, casi cincuenta años después, lo poco que hemos cambiado. La actualidad así lo confirma.
Hay quien afirma que tras el acceso del hijo del obrero a la Universidad, los ricos inventaron los Máster con el fin de seguir manteniendo las distancias y, aunque puede que haya algo de esto, que existieran catedráticos que tuvieran impresos especiales para comunicar el haber atendido a las recomendaciones en un tiempo en el que no era rentable imprimir un documento a menos de hacer una tirada mínima varios cientos de ejemplares, denota que en la Universidad, lo de atender a recomendaciones y enchufes, es una costumbre arraigada.
Ignoramos si al igual que la Juan Carlos I, que parece ser afín a un determinado matiz político, la de Deusto o la de Sevilla, por poner sólo unos ejemplos, puedan serlo a otras sensibilidades pero, de lo que no hay duda, y parafraseando a otro salvapatrias que: es el sistema, amigo.


Antonio Jesús García.

Publicado La Voz de Almería (12-4-18)



jueves, 5 de abril de 2018

Odio Los Pasodobles



ODIO LOS PASODOBLES



A poco que uno pasee por las calles de cualquier ciudad se puede topar con carteles promocionales de conciertos de artistas y grupos como ABBA, Elvis Presley, Queen, Pink Floyd o Led Zeppelin, algo relativamente lógico y normal si nos encontrásemos en plena década de los setenta del siglo pasado, pero no tanto en el año dos mil dieciocho donde, no sólo hace lustros que estos grupos no existen, sino que muchos cambiaron el negocio de la música por el de la cría de malvas.


Imagino que para las orquestas de pachanga de Wisconsin o Illinois temas como Sweet home Alabama de los Lynyrd Skynyrd o Light my fire de The Doors deben ser el equivalente nuestro a Paquito el chocolatero y Los pajaritos. Sin embargo, este tipo de formaciones han pasado de ser decadentes espectáculos en hoteles para guiris borrachos a llenar estadios con aforos multitudinarios y ambiciosas producciones, mientras las figuras patrias se ven obligadas a reducir las suyas para capear el temporal.


Odio los Pasodobles es una confesión, la alergia no se puede evitar, nos declaraba Jorge Martínez al frente de Ilegales. Reconozco que me pasa igual con las bandas tributo, esos grupos musicales que, a base de hurgar descaradamente en nuestra melancolía, se han convertido en todo un fenómeno.


Reproduciéndose más que un gremlin tomando las uvas en un jacuzzy copan las programaciones y propuestas músico-culturales de instituciones y empresas con el beneplácito de un público vago y perezoso emocionalmente, que prefiere enfrentarse a lo ya conocido antes que a implicar sus neuronas en nuevas propuestas.
 

Quien argumenta que los Stones o los Beatles nacieron como bandas de versiones pasan por alto dos pequeños detalles. Uno: hacían versiones de diferentes artistas, no dedicándose sólo a uno, a la vez que no eran clónicos, sino que adaptaban los temas a su estilo y personalidad. Dos: si Beatles y Rolling ocupan un lugar destacado en el Olimpo del rock´n´roll es gracias a los binomios Jagger-Richards, y Lennon-McCartney, que firmaban la mayoría de sus éxitos. 


También es cierto que, mientras la música electrónica y latina invaden el panorama musical de las radio-fórmulas, existe una generación actual huérfana de música y que además se interesa por un estilo que ya no se produce. La música tributo cumple la función de proporcionar un espectáculo para todas las edades, lo que viene a ser el oxímoron: rock and roll para todos los públicos.


Si el arte es expresarte con tu propia voz, siempre quedará la duda de saber si el aplauso del público es para ti o para tu avatar.



Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (5-4-18)


jueves, 15 de febrero de 2018

Por Bulerías


POR BULERÍAS


Es obvio que vivimos tiempos confusos, especialmente en cuanto a cultura se refiere, donde la mediocridad y la falta de ideas parecen campar a sus anchas: desde el cine, donde la fiebre de los remakes parece haberse contagiado entre los grandes productores, o la literatura, donde superventas suele ser sinónimo de literatura basura, hasta la supremacía de las radiofórmulas en el ámbito musical. 

Se suele decir que los grandes éxitos de ventas son los que permiten a las editoriales publicar a otros escritores de menos tirón. En Alfaguara, por ejemplo, obras que inicialmente fueron autoeditadas con éxito de ventas han empezado a publicarlas en la misma colección en la que editan a Roberto Bolaño.

Puede que esto pasase también con la música en los pretéritos tiempos en que la industria se sustentaba en las millonarias ventas de discos. No es así en la actualidad, donde la piratería ha hecho estragos, por lo que las actuaciones en directo han cobrado una vital importancia, pues el músico ha de vivir casi exclusivamente de sus bolos. Lamentablemente, bajo este panorama, instituciones y empresas organizadoras de eventos suelen recurrir a productos de alto tirón entre el público pero falto de calidad en algunos casos.

Esta situación propicia que artistas genuinos, con verdadero talento y con una creatividad e intelecto fuera de convencionalismos, al no tener acceso a los grandes circuitos, sean muy difíciles de ver. Por suerte, y gracias a arriesgadas apuestas privadas como la del pasado 10 de febrero en la sala Madchester, pudimos disfrutar de Tomasito presentando su trabajo Ciudadano Gitano.

Artista sin igual, Tomás Moreno, hijo de gitanos flamencos, realiza una fusión más que propia de flamenco con rock, funky, pop y todo lo que se le pasa por su cabeza. Evidentemente las mezclas del flamenco con el rock han existido desde hace décadas, pero probablemente nunca con el nivel extremo con que las realiza el de Jerez, pues en sus temas se adivinan a partes iguales las reminiscencias del Tío Borrico y de la Paquera con las de Jimmy Hendrix y Led Zeppelin. 

De simpática anécdota carente de sentimiento se podría calificar la chapurreada versión del Muerto Vivo de Peret por parte de Metálica durante su actuación en Barcelona. Mientras, sólo un genio como Tomasito puede salir airoso y no caer en el esperpento al versionar por bulerías el Back in Black de AC/DC, donde aflora su jondo origen, como en todos sus temas, y que, a buen seguro, pondrá de los nervios a esos puristas ortodoxos que tantas puertas cierran.




Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (15-2-18)



Pueblos del Mundo: ¡Extinguíos!

PUEBLOS DEL MUNDO: ¡EXTINGUÍOS! La creatividad es la capacidad de generar nuevas ideas o conceptos a base de asociar entre s...