jueves, 28 de junio de 2018

La Hoguera de las Vanidades



LA HOGUERA DE LAS VANIDADES



Tom Wolfe, conocido como uno de los padres del nuevo periodismo,  alumbraba en 1987 La Hoguera de las vanidades, una sátira sobre la alta sociedad neoyorquina de los años 80. Fallecido hace apenas un mes, el escritor estadounidense no ha podido disfrutar de un espectáculo cuyos adinerados y caprichosos intérpretes encontrarían fácil parangón con los ejecutivos protagonistas de su novela: la Copa Mundial de Fútbol.


Esta competición que cuenta con unos índices de audiencia escalofriantes, se antoja el escaparate ideal para esos jugadores que parecen estar más pendientes del  peluquero que del preparador  físico.


La vanidad se define como la creencia excesiva en las habilidades propias o en la atracción causada en los demás. Aunque múltiples podrían ser los ejemplos que se ajusten a esta definición, nos centraremos en unos especialmente ilustrativos.


Tras alcanzar su club la estratosférica cifra de 13 Copas de Europa, Cristiano Ronaldo, incapaz de digerir no haber sido el protagonista absoluto de la final de Kiev, con sus declaraciones al término del encuentro, hizo pasar a la expedición blanca del momento más feliz de la temporada a la desazón. 


Otro ejemplo lo tendríamos en Florentino Pérez, dirigente madridista, que a escasos días del comienzo del mundial no duda en dinamitar los cimientos de la selección española, con la seguridad de quien está convencido de poder hacer lo que quiera y cuando quiera.


O José María Aznar, asiduo al palco del Bernabéu, que vuelve de la tumba con su talante mesiánico, ofreciéndose para la reconstrucción del centro derecha, en plan primo de Zumosol, convencido de ser la única persona que defiende determinados valores y principios. 


El exfutbolista Jorge Valdano, hace algún tiempo, para explicar las veleidades de Maradona dijo que mientras los emperadores romanos llevaban tras de sí a un esclavo recordándole que no era Dios,  a Maradona le acompañaba un séquito recordándole constantemente que él era Dios. En la actualidad parece ser que cada una de estas personas le dice al resto del mundo: recordad que Dios soy yo.


Wolfe, para titular su novela se inspiró en Falò delle vanità, hecho ocurrido en Florencia, en 1497, y promovido por el monje Girolamo Savonarola, en el que se quemaron en público miles de objetos. Curiosamente algunos años después el cuerpo del religioso fue pasto de las llamas en la Piazza della Signoria al ser acusado de hereje. El tiempo dictaminará si estos modernos personajes sufren, metafóricamente, igual suerte que el dominico.





Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (28-6-18)

jueves, 21 de junio de 2018

Estratificación de la Picaresca




ESTRATIFICACIÓN DE LA PICARESCA



En El Lazarillo de Tormes se cuenta cómo, para poder subsistir un niño, debe aprender a engañar a los demás.  A menudo se usa este clásico de la literatura como ejemplo de la idiosincrasia que, al parecer, caracteriza a los españoles: la envidia y la picaresca como un carácter forzado a lo largo de la historia. Siendo quizás la escena que mejor  defina esta situación la del lazarillo y el viejo ciego compartiendo un racimo de uvas. —¿Sabes en qué veo que las comiste de tres a tres?. —En que comía yo dos a dos y callabas.


Este peculiar comportamiento podría tener un origen religioso que nos diferenciaría del resto de Europa, nuestra cultura católica frente a los calvinistas o protestantes. Para nosotros mentir es de listos. Haces algo, mientes, te arrepientes y Dios te perdona. En el resto de países los ciudadanos son  más responsables de unos actos por los que tienen que responder ante la sociedad


Mientras que el timo de la estampita, el tocomocho, etc. constituían una estampa habitual del imaginario colectivo de hace unas décadas, hoy en día prácticamente han desaparecido de las calles. Actualmente la picaresca callejera es más simple, uno puede estar tomando un café en una terraza e, inevitablemente, se le acercará primero el de acordeón, después, la chica con dos niños llenos de mocos y, después, el del carrito, todos por un turno claramente establecido. Al igual que sectores como la construcción, la agricultura intensiva y las tareas domésticas o servicios se nutren casi exclusivamente de mano de obra inmigrante, ante el rechazo de esos trabajos por parte de los españoles, la picaresca callejera ha pasado a estar también en mano de clanes o mafias extrajeras. 


Habiendo subido de nivel, los españoles ya no vemos suficiente rentabilidad en esos menesteres. Si a los pobres mendigos de etnia gitana explotados por las mafias del este no les es necesario acreditar ningún tipo de cualificación, ni siquiera demostrar que saben tocar el acordeón para aporrear uno, a los nuevos pícaros nacionales se les exige buena presencia y haber cursado estudios superiores, aunque sea en la Juan Carlos I. Gürtel, Lezo o Eres o Nóos son sólo algunos ejemplos que ilustran esta estratificación de la picaresca.


Nos encontramos ante un problema de difícil solución, si las instituciones son fruto de los ciudadanos que conforman esa sociedad, cabe preguntarse: ¿funcionarían aquí los admirados modelos de otros países, como Finlandia, al no ser iguales nosotros que los finlandeses? 





Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (21-6-18)







jueves, 14 de junio de 2018

Del Deporte También Se Sale



DEL DEPORTE TAMBIEN SE SALE


Si un nombramiento del nuevo ejecutivo  había dado que hablar había sido el de Màxim Huerta al frente de la cartera de Cultura y Deporte. Entre sorprendido y esperanzado  se encontraba el mundo cultural español tras la designación. Divididos entre los que criticaban su nula experiencia como gestor en el sector, y los que veían su faceta como escritor un acicate para luchar contra la piratería y revindicar los derechos de autor.


Por mi parte he de reconocer mi total y absoluto desconocimiento, pues hasta la fecha, ignoraba su existencia. Es más, si al ver su foto alguien me hubiera dicho que Pedro Sánchez había nombrado ministro a Daniel Radcliffe, el actor de Harry Potter, me lo habría creído sin dudar. Pero es que soy muy despistado.


A los pocos minutos de conocerse su nombramiento afloraron algunos antiguos tuits del señor Huerta no muy correctos políticamente. ¿Quién no ha metido la pata alguna vez en Twitter? Son las ventajas o inconvenientes de los tiempos actuales. Una frase más o menos ingeniosa que ha llegado con rapidez a miles de personas, se vuelve en nuestra contra con el paso del tiempo. ¿Habría juzgado igual la Historia a Napoleón o a Alejandro de haber existido en su época la red social del pajarito?


Mensajes en los que el ministro de Deporte manifestaba su desprecio por esta práctica. Contrastaba esta sinceridad con la de sus antecesores, entusiastas declarados del deporte, aunque su relación con el mismo se limitase a poco más que leer el Marca y apoyar a la selección con un gin tonic premium entre las manos desde el bar del Congreso.


Estábamos habituados a asistir a nombramientos de concejales, diputados y delegados de Cultura, a los que, por lo general, no se les conoce relación alguna con la misma, y que tras su destitución o abandono del cargo no se les vuelve a ver por ningún acto cultural. Por ello, en definitiva, era de celebrar tener a un Ministro de Cultura y Deporte que odiase el deporte y amase la cultura. ¡Ya era hora de que fuera así y no al revés! 


Mientras sus antecesores por lo general habían mostrado reiteradamente su desprecio por el mundo de la creación, castigándolo con un I.V.A. abusivo al tiempo que se desvivían por hacerse fotos con Rafael Nadal o Fernando Alonso; el señor Huerta podría haber hecho suyo el lema popularizado por Muchachito, Albert Pla, Lichis, Tomasito y El Canijo con la Pandilla Voladora: se sale, del deporte también se sale. Aunque esto no ha podido ser, el nombramiento de José Guirao como sustituto invita al optimismo.






Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (14-6-18)



jueves, 7 de junio de 2018

El Periplo del Héroe








EL PERIPLO DEL HÉROE 


Difícil en estos días el substraerse a los convulsos e imprevistos cambios gubernativos producidos en el panorama nacional. Solo el tiempo dictará sentencia de lo oportuno o no de los mismos. Al margen del ilusionante optimismo que se le supone siempre a un cambio de este calado, y dado que el fin de esta columna no es, ni pretende serlo, el análisis político, intentaremos verlo desde otra óptica. 


Lo más impresionante, sin duda, es el recorrido efectuado por Pedro Sánchez, de ser un cadáver político a nuevo inquilino de la Moncloa. Tras ser expulsado de Ferraz, cambio de cerradura incluido, como Isaac fue ofrecido a los dioses sin carnero redentor de por medio. Una vez certificada su acta de defunción, montado en su propio coche decide emprender una suerte de road movie particular en un gesto más inherente a la sin razón que a la cordura, como un enajenado pastor recorriendo los nueve círculos del infierno descritos por Dante Alighieri. 


El periplo del político socialista suena conocido, lo hemos visto miles de veces en películas y libros. El viaje del héroe hecho a si mismo, como ese chaval timorato y pusilánime de la pandilla del instituto que regresa siendo el más alto, guapo y fuerte de todos. El guion no se detiene ahí, podríamos encontrar otros paralelismos: desde la quijotesca lucha contra los fantasmales molinos/gigantes, el expirar pecados tras un errante peregrinar por el desierto, el regreso a Ítaca tras su peculiar Odisea, hasta los 12 trabajos de Hércules (dejamos al lector y su imaginación la asignación de papeles al despellejado León de Nemea, la Hidra de Lerna, el Jabalí del Emirato o la limpieza de los Establos de Augías); incluso nos podríamos retrotraer al apuñalamiento de César por Brutus. 


Es tan débil la frontera que separa esa fe inquebrantable en uno mismo de la iluminación mesiánica que, una vez concluida con éxito la misión de salvar a la Humanidad del villano de turno, lo que ahora se antojan loas, en el caso contrario habrían sido burlas y carcajadas. 


Aunque en breve las librerías se poblaran de volúmenes intentando explicar este hecho, junto a su quehacer como gobernante, el señor Pedro Sánchez bien podría escribir un libro de autoayuda en el que cuente que lleva a una persona en ese momento de aparente no retorno, en el que todo parece haber acabado y carecer de sentido, a seguir hacia adelante, y aunque ni tus propios correligionarios te crean, decir que serás próximo presidente de gobierno. Tiembla Paulo Coelho.




Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (7-6-18)







jueves, 31 de mayo de 2018

Rimas y Leyendas



RIMAS Y LEYENDAS


No es nada nuevo, es más, por desgracia parece que nos estamos acostumbrando. La libertad de expresión en España es una autentica falacia. El secuestro cautelar del libro “Fariña”, la retirada en ARCO de la obra de Santiago Sierra y la condena al rapero Valtonyc son algunos de los ejemplos que ha llevado al periódico estadounidense The New York Times a asegurar que el estado español se ha convertido en un país donde los riesgos para la libertad de expresión se han incrementado en los últimos años apuntando a la Ley Mordaza como instrumento para "controlar la propagación de las protestas durante la crisis".


«Puta policía, puta monarquía». ¿De verdad se ha condenado a alguien por enaltecimiento de terrorismo con esta rima? ¿No sería más apropiado castigarlo a copiar cien veces y con buena letra “Rimas y Leyendas” de Bécquer?


Paradójicamente las sentencias por enaltecimiento del terrorismo se han multiplicado desde que ETA abandonó la lucha armada y dejó de matar. Hecho este que hace que haya quien se pregunte si no nos encontraremos ante un despliegue de represión y criminalización impropio de una democracia. 


El último acontecimiento, o penúltimo, porque nadie puede asegurar que mientras se imprimen estas líneas no haya surgido otro, ha sido el protagonizado por Evaristo Páramos. Al parecer no hubo detención como se informó al principio, pero si denuncia, sin estar claro si fue por las letras de sus canciones o por los comentarios entre las mismas.


Cabe recordar que en Almería, en 1988, durante los festejos del Día de Andalucía, Manuel Martín López, cantante del grupo La Santa Espina, fue denunciado y trasladado a comisaría por unos hechos muy similares. Las muestras de apoyo a El Pájaro, apodo del cantante, fueron unánimes, pues con el dictador bajo su losa, desde hacía ya trece años, el hecho se consideró anacrónico.


Llama la atención que el artista haya sido denunciado ahora tras treinta años sobre los escenarios interpretando los mismos temas y realizando similares comentarios, primero como cantante de La Polla Records y actualmente de Gatillazo.


Cuando era niño mientras veía a la policía persiguiendo a los traficantes de drogas en las series de televisión, al lado de mi casa había una tienda con un letrero enorme en el que se leía: Droguería. No entendía cómo la policía podía ser tan torpe y no dar con ellos. Probablemente fueran el mismo tipo de agentes que han tardado treinta años en encontrar a Páramos y que aún no han localizado a emepuntorajoy.





Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (31-5-18)



jueves, 24 de mayo de 2018

El futuro No es Así



EL FUTURO NO ES ASÍ



El futuro no es así. Hay que reconocer que, pese a la infinidad de obras creadas por el género, las predicciones en ciencia-ficción han sido un somero fracaso. Algunos aciertos hay que reconocer, siendo quizás los más espeluznantes los de Julio Verne: en 1870, en Veinte mil leguas de viaje submarino, describe el buceo y los viajes a las profundidades marinas, hablando de trajes de cuerpo entero con un sistema de mangueras y tanques de aire para poder respirar debajo del agua. Y cien años antes de que ocurriera realmente, en De la Tierra a la Luna, una tripulación de 3 hombres logra llegar a la Luna en una gran cápsula propulsada y, tras caminar sobre la superficie lunar, vuelven a la Tierra, cayendo sobre el océano Pacífico, donde un barco de las fuerzas armadas de EEUU los recoge sanos y salvos. No negarán que suena terriblemente familiar. 


Pero de las grandes ciudades futuristas imaginadas hasta la saciedad de coches voladores en infinidad de películas y series, nada hay. Es más, la apuesta del multimillonario y excéntrico Elon Musk va en dirección opuesta, esto es, solucionar los problemas de tráfico de las grandes ciudades mediante túneles magnéticos: un canal magnético en el subsuelo en el que los usuarios, una vez bajado el vehículo mediante una especie de ascensor, no necesitarán tocar el volante o pisar el acelerador para transportarse a una velocidad de 200 kilómetros por hora.


Curioso que entre tanto vaticinio nadie ideara un teléfono móvil. En Blade Runner,  película dirigida por Ridley Scott en 1982, un clásico de la ciencia ficción, podemos ver a  Roy Batty, el replicante interpretado por Rutger Hauer, haciendo uso de una cabina telefónica en el 2019. 


Es más, en la  muy muy lejana galaxia ideada por George Lucas en Star Wars, donde hay estaciones espaciales con capacidad para volar planetas por los aires, no hay nada parecido a un teléfono móvil. Hay video llamadas holográficas que se realizan desde algún lugar fijo o, como mucho, desde R2D2. Sorprendentemente, donde sí se intuyó el móvil fue en Superagente 86, esa serie de televisión que parodiaba a las películas de James Bond, con el «zapatófono», uno de los gags más famosos de la serie, en el que el protagonista usaba uno de sus zapatos como teléfono. Otro elemento que los futurólogos no han olido ni de lejos y que ahora es imprescindible para casi todo, manualidades, fontanería, bricolaje, etc. es el pegamento termofusible. El futuro no estaba en las inviables espadas láser, sino en las pistolas de silicona.






Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (24-5-18)




jueves, 17 de mayo de 2018

Al Vent




AL VENT

Curioso lo que le ocurrió al cantautor y músico callejero Luis Martínez García, Lumaga, cuando se encontraba, como tantas mañanas, guitarra en ristre con la funda abierta a sus pies para recoger las monedas con las que le recompensan los viandantes por amenizarles sus rutinas con sus cánticos en la confluencia de Reyes Católicos con Méndez Núñez. Mientras interpretaba un sentido y melancólico Fado portugués se le acercó un individuo increpándole de malos modos si no estaría cantando en catalán. Tras aclararle Luis que no era catalán, sino portugués, pero que si fuera catalán qué más daría, esta persona le respondió amenazadoramente: que te echaría de aquí ahora mismo.

Quedan lejos los tiempos en los que, además de admitir y tolerar el uso del catalán musicalmente en pleno franquismo, se aplaudía no sólo su carácter reivindicativo respecto al uso normalizado de esta lengua en el mundo musical, sino también la denuncia de las injusticias del régimen a través de las letras de sus canciones. A pesar de las múltiples restricciones administrativas en cuanto a su producción y difusión, la Nova Cançó, durante los años sesenta y setenta, aglutinaba cada vez más seguidores no sólo en Cataluña sino que artistas como María del Mar Bonet, Pi de la Serra o Lluis Llach eran admirados en todo el territorio español, por no hablar de Joan Manuel Serrat.

Las presentaciones y actuaciones de estos cantantes en Madrid eran todo un acontecimiento a nivel cultural, como así queda reflejado, por ejemplo, en Más dura será la caída, capítulo 20 de la octava temporada de Cuéntame cómo pasó, en el que Eugenio asiste a un concierto de Raimon. Artista éste cuyo mítico tema Al Vent, burlada la censura, le valió para presumir de modernos a Manuel Fraga: No pasa nada porque haya un tema en catalán, llegó a decir.

Incluso productos no tan amables, sino mucho más marcianos como Jaume Sisa, gozaron de gran popularidad en todo el estado. Icono de la contracultura underground catalana, Sisa, músico de carácter bohemio y de difícil calificación, se autodefinió como galáctico mucho antes que el Real Madrid se apropiase del término.

Marlango, Sidonie o Love of lesbian son algunos de los muchos grupos españoles que, estando en su derecho, han decidido expresarse en inglés sin levantar por ello ninguna suspicacia. Cabe preguntarse qué ha pasado en la sociedad española, qué cable se ha cortado, para que a un tipo de Burgos, por ejemplo, vea normal que alguien de Calatayud cante en inglés y le ofenda que uno de Barcelona lo haga en catalán.



Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (17-7-18)


jueves, 10 de mayo de 2018

Malas Noticias


NOTICIAS MALAS



Se suele afirmar que los noticiarios vienen cargados de malas noticias, es decir, de noticias de carácter trágico o catastrófico: guerras, atentados, asesinatos. Si bien es cierto que dicho argumento alberga algo de razón, no lo es menos el certificar la abundancia en los mismos de noticias malas, calificadas así por su dificultad para sostenerse como tales, pues si atendemos a la definición de una noticia periodística como un relato un referido a un hecho novedoso o no muy común que se considera importante o pertinente divulgar para el conocimiento público, podemos convenir que una gran parte de las noticias que se nos revelan como tales en la actualidad, realmente, no lo son.


Carezco del raciocinio suficiente para discernir qué es y qué no es noticiable, pero se me antoja difícil de entender, por  ejemplo, que sea noticia, tras un sorteo de lotería, que a alguien le toque algún premio; mucho menos comprensible aún me resulta entender el tipo de interés que puede suscitar entrevistar a un individuo derramando una botella de cava sobre tres viejas con roete a la puerta de una administración; que estemos en el mes de abril y se dé la casualidad de que empiece La Feria de Abril; que, en verano, haga calor y que, en invierno, haga frío. Es más, si una emisora, canal de noticias o periódico publicara, ya fuera intencionada o accidentalmente, una pieza de un año anterior, creo que nadie notaría la diferencia. Aunque mejor no ir por ahí lanzando ideas, no vaya a ser que editores y directores decidan ahorrar aún más en plantillas. Lo auténticamente novedoso o noticiable sería que sucediera lo contario: que en enero asásemos pollos a 35º y en agosto nos congelemos a menos 2º.


Si este mal aqueja por completo a todo tipo de prensa, mención especial merecen los noticieros de televisión donde no sólo abundan estas noticias cíclicas que se repiten año tras año y que nos llevan a cuestionarnos realmente el papel que cumplen los medios de comunicación hoy en día, sino que ahora te plantas ante el receptor con el plato lentejas y el vaso valdepeñas, y entre los políticos inaugurando estructuras, los festejos populares y las ofrendas florales a la virgen, tiene uno la sensación de estar asistiendo a una versión mejorada, dos punto cero, de El Nodo. Si ya configuramos el aparato para un visionado monocromo en blanco y negro, la experiencia puede ser total.


Y aunque, por suerte, el buen periodismo sigue existiendo, la prueba evidente del mal momento por el que atraviesan los medios de comunicación es que incluso me dejan escribir a mí.





Antonio Jesús García 


Publicada La Voz de Almería 10-5-18


jueves, 3 de mayo de 2018

World Press Photo



WORLD PRESS PHOTO



Cada año, en paralelo a la llegada de la primavera, las páginas de todos los periódicos se hacen eco de las imágenes finalistas y premiadas en el certamen World Press Photo, el mayor y más prestigioso concurso anual de fotografía de prensa. Anualmente, un jurado  independiente compuesto por editores gráficos, fotógrafos y representantes de agencias de prensa, elige a las fotografías ganadoras de entre todas las enviadas el año anterior por fotoperiodistas, agencias, periódicos, revistas y fotógrafos de todo el mundo. 


Aunque no seamos conscientes de ello, es más que probable que el fotoperiodismo sea uno de los géneros fotográficos más presentes en el imaginario colectivo de la sociedad: la famosa fotografía de una niña quemada por napalm durante la Guerra de Vietnam, realizada por el fotógrafo Nick Ut; la conocida imagen de Salvador Allende armado con un kalashnikov, atribuida, no sin polémica, al fotorreportero Orlando Lagos; la instantánea del teniente coronel Antonio Tejero, pistola en mano en el Congreso de los Diputados, y firmada por Manuel Pérez Barriopedro; o la realizada por Charlie Cole de ese hombre enfrentándose en solitario a un tanque en la plaza de Tiananmem, son sólo algunas de las muchas imágenes ganadoras con el WPP que han terminando convirtiéndose en auténticos iconos de nuestra era.


Que el fotoperiodismo tenga tanta presencia en nuestras vidas no significa que sea un modo sencillo de ejercer la fotografía; muy al contrario, el asesinato de José Couso o el accidente sufrido por Emilio Morenatti son un ejemplo de la entrega y la valentía de la que hacen gala los fotorreporteros, para que gracias a su trabajo, seamos conscientes de esa cruda realidad que sólo comprendemos mediante imágenes. Históricamente los grandes maestros del fotoperiodismo como Riis, Capa o Bresson, nos han narrado y documentado, a través de su trabajo, los acontecimientos y fenómenos más importantes que han sucedido en la sociedad.


Resulta cuanto menos paradójico la cantidad de espacio que los diarios suelen dedicar en cada edición al fallo de este certamen, al tiempo que no cuentan prácticamente con ningún fotógrafo en la plantilla, pues hace ya que algunos lumbreras de estos que hacen  periodismo parapetados tras la mesa de un despacho decidieron que ya no hacía falta ninguno en las redacciones. Quizá lo hagan como recuerdo de aquella época en que un periódico no se entendía sin fotógrafos a la vez que no todo el mundo estaba capacitado para serlo.





Antonio Jesús García


Publicado la Voz de Almería (3-5-18)



jueves, 26 de abril de 2018

Kabenzotz



KABENZOTZ 


Tema recurrente tanto en el cine como en la literatura de ficción es el de los viajes a través del tiempo, ya saben, ese concepto que, amparado en la teoría de la relatividad, posibilita el desplazamiento hacia delante y hacia atrás en el espacio. La TARDIS de Doctor Who, el Delorean de Regreso al Futuro o La Máquina del cambiazo del profesor Bacterio en Mortadelo y Filemón, son quizás los más famosos artilugios para realizar la travesía. 


No soy una persona habitualmente imbuida de un sentimiento patriótico colindante con el chauvinismo, esa exaltación exagerada o desmesurada de lo nacional frente a lo extranjero, pero he de reconocer que, en algunas ocasiones, cuando nos proponemos algo no hay país ni estado que ose hacernos sombra.


Mientras el Fausto de Goethe, la Peggy Sue de Coppola o el yankee en la corte del Rey Arturo de Mark Twain realizan su viaje por el tiempo y el espacio ellos solitos, o, como mucho, de dos en dos, como Doc y Macfly o Los Visitantes, de Poiré, en España hemos conseguido hacer viajar en el tiempo a cuarenta y seis millones de personas, es decir, a todos los habitantes del país.


Si no, cómo se puede explicar que, en la actualidad, haya quien cumpla condena por meterse con la Corona en una canción, o que las banderas de los cuarteles ondeen a media asta por luto oficial durante la Semana Santa. Estos hechos suponen un retroceso de cincuenta o sesenta años y remiten a los pretéritos tiempos del régimen anterior. Que en 2018 una persona sea citada a declarar en un juzgado por insultar a Dios y a la Virgen María nos sitúa directamente en la Edad Media. Parece que lo llaman “delito contra los sentimientos religiosos” porque “herejía” suena demasiado fuerte.


Partiendo de la base de que la Constitución, la norma suprema del ordenamiento jurídico español, en su artículo número 20, considera la libertad de expresión un derecho fundamental, nos encontramos, como mínimo, ante una absoluta incoherencia. Que la utilización de una expresión que siempre se ha usado coloquialmente para expresar un estado de ánimo o disconformidad con algo se lleve a juicio es un acto retrógrado a todas luces, al margen de lo ridículo que puede ser ir ante un juez por insultar a algo de lo que no hay pruebas de que exista. 
 

Gracias a las series y películas que hablan de los tópicos vascos en clave de humor, Kabenzotz, que se utiliza para reemplazar en ocasiones al mal sonante  “Me cago en dios se ha convertido en la palabra vasca de moda sin que gracias a dios nadie haya puesto el grito en el cielo (nunca mejor dicho).




Antonio Jesús García


Publicado La Voz de Almería (26-4-18)

La Hoguera de las Vanidades

LA HOGUERA DE LAS VANIDADES Tom Wolfe, conocido como uno de los padres del nuevo periodismo,   alumbraba en 1987 La Hoguer...